Me das las horas y yo las consumo con el vértigo del enamorado con la boca llena de sal.
Me das la profundidad de tus labios y buceo en ese mar rojo y de corales blancos que son tus entrañas de hembra.
Me das tu belleza de jardín y yo le escribo a la línea de luz de tus árboles ancestrales.
Y hasta la inmensa nada se mueve como si fuera algo.
Y yo que soy alguien: me despersonalizo. Me hago esclavo de mi miseria ...llamo a la tonta muerte por su nombre...y te escribo con mas ánimo que técnica esas complejas teorías sobre la evolución de la especie de los arácnidos…..
Me das tu perfil de acuarela y yo lo llevo a una tela sin límites de espacio.
Me das el agua que me inunda y calmo a ratos mi sed profunda de años y melancolía....me das tus ojos de horizonte y yo navego a tu orilla con deseo de niño y fuerza de marinero....
y el descanso de la noche.....y el corazón de mi balsa...y los asteroides que pasan cerca y yo con el barro hasta el cuello....