jueves, 23 de abril de 2020

ABRIL


ABRIL,
Para empezar a escribirte desconté:
Dos otoños paralelos a tus ojos,
Poblado mi poema de atardeceres rojos,
Solo me resta esperar que el mar haga su tarea
La de redondear tu otoñal mirada con su vasta marea…

He de llamarte abril, como podría llamarte
Lluvia,
He de pintar tu rostro moreno y tu ágil cintura rubia,
Serás letra de miles de nombres,
Serás el ángel que cruzará la mirada de todos los hombres….
Te podría definir de muchas formas intensas,
Comunista, cristiana, bella y ariana,
Frágil, elegante, dócil o militante,
Estarás tendida como las amapolas
Cuando se esconden en la noche tristes y solas,

Pero voy a llamarte abril,
Por el fuego que enciende tu tiempo feliz,
Y por el estrecho desfiladero que ando para alcanzar tu cielo….a veces redondo y a veces tan gris…
Como son estos días de caldo y avena
Sumergidos en una infinita cuarentena….

Y firme el deseo
Vendrán días distintos de espera,
Será esa tu esencia de ansiosa primavera,
La que concluya esta etapa siniestra,
Que remolcará la muerte a la vida y explotará en una fiesta…
Mientras tus labios en forma de pico

Pronuncien la palabra que me hace sonreír 
 un “poquitico”.