lunes, 30 de junio de 2014

Mozart - Requiem- volverme dorado



VOLVERME DORADO

Quiero que
este sol apasionado por atravesar los cristales de mi ventana…llegue a
mi cuerpo de perro herido y queme mi piel hasta volverme dorado…
Pájaro de papel…antes de lanzarte al vuelo
escribí en tu lomo un incierto poema que habla de la Mujer que amo….:
“Y el sabor de tu espalda de bronce se me hizo deseo….
Y  la pintura de tu imagen se volvió de fuego…”.
Mi miseria literaria es tan vasta que se
desata y renueva sin pedir ayuda….
“Y mis castillos de arena son llevados por este mar a su infinita cuenta…
Y esos pétalos de oleo y sombra navegan tu río desnudo, el que mi melancolía
alimenta…”
Te llamo Mujer y algo de vos me contesta de
lejos y de modo indirecto….
Ahora, con la incertidumbre de la eternidad
escapando de mis manos me vuelvo a sentir un hombre perfecto

Ahora, como si todo hubiera muerto me pongo
a dormir y a soñarte…....
Quiero que tus ojos apasionados me pongan
en jaque y mi única jugada posible sea besarte ….
mientras me vuelvo dorado…escribo..:
“Y que en el aquelarre de estrellas seas lo más vos que puedas para mantenerme
enamorado….
 Y que mi poesía te roce desnuda y sientas de
mis versos,  a cada una de sus palabras,  como a cada uno de mis besos….”

SEPTIEMBRE.
Ahora el color de la noche, al menos, me pertenece...
El mustio silencio y las dunas volando en el viento...También…
Yo te ofrecí alguna vez sentir juntos este viento sudeste…
Ahora  que sopla el viento del sur en tu balcón…
Ahora…Precisamente ahora, te extraño como a una Patria en el exilio…
Deseo ver tus ojos de mar en el apagón del atardecer…
Tal como desearía ver desde mi nuevo hábitat las viejas calles de mi mundo interior…sus árboles y sus ramas  batiéndose en las esquinas…en los remolinos de la historia…en esa melange de los fijos recuerdos…

Merezco una oportunidad de parte de tu boca…
Me até al madero en forma de cruz con esmero de ser mártir para hacerme ver por vos…

Frente a este río silente…oré al  mar que empuja sobre su dulzura amarronada… y yo que con mi poesía te presiono desde mi océano a tu bahía …mientras voy flotando Con tu dulzura de mujer…a la deriva…

Entonces…

Beberé el llanto del ángel para saciar esta sed de vos...
Abrazaré, como si fueras vos misma,  a la luna en medio de nubes de tormenta …caminaré en el filo de la navaja como cuando mis ojos resbalan la cornisa hacia adentro de tu escote y derramaré mi licor amargo de trementina y anís sobre tu óleo de septiembre….

Inmortal…etérea…figura esa tuya, de la cual estoy enamorado y que corro tras ella como un caballo de carrera….ni sabés cuanto intento pintar en tus cuadros esa sonrisa que te establece difusamente entre ángel-mujer, mi paradigmática rebelión filosófica….

Me dirás “la revancha siempre llega” pero mientras no truene el escarmiento por intentar besarte en sueños lloverá papel seco y partido sobre mi cabeza…me haré de sangre y humo para poder tocarte…
Terminaré siendo tal como esos hombres perdidos en las calles oscuras y terrosas de los suburbios….
Me verás caer y levantarme ante vos impregnado de melancolía y barro…

Necesito que me abraces más allá de las horas…

Y en el ínterin en que el tiempo empiece a andar de nuevo, dame tu boca desde adentro para sacar y llevar de su cáscara de almendra a la intemperie… a mi estremecido corazón.…que te llora de modo infinitivo para encontrar tu presente… (a s.g.)

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