domingo, 18 de octubre de 2015

Anochece de una vez, en dos veces, en cien veces, todas las veces son una única vez,  como la desnudez soñada de tu cuerpo dormido, y la primavera que vendrá vestidita de  mujer. Será Ella y no Yo quien inundará tu sombra con rojos de cadmio, amarillos indios y azules de cobalto, la luna sabrá abrazarte en el réquiem del sol, tu boca se separará de mi como un tren que parte del andén que me retiene….estallaré en imprecisas lágrimas, harán canales en mis labios, en mi nuez  bajo mi mentón, estarás amanecida sin poder abrir los ojos, no podremos mirarnos, en nuestros estantes no queda pasión sino óleo, (los dos lo sabemos). Empiezo a pintarte y agito una trementina amarga, mientras tanto llueve y se desgarra la luz sobre la tela… dolor de vos, sueño de vos, crisis de vos, amontonado entre la hojarasca mi poema en papel se tiñe de nostalgia, se hace de bronce, se ahoga en su tinta, la soñada desnudez de una muñeca  dormida se torna cuadro de vos, cambia de metáfora a mancha, de verso a retrato, de palabra a pincelada, de mi a vos…                  

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